Unidad Judicial Móvil para Punilla norte, un programa que solo quedó en buenas intenciones.
Unidad Judicial Móvil para Punilla norte, un programa que solo quedó en buenas intenciones.
Sábado 1 de Febrero de 2026
Por: María Karina Lucero
En el Valle de Punilla tenemos una Unidad Judicial en Cosquín y otra en La Falda, desde las organizaciones de la Sociedad Civil siempre se puso foco en la necesidad de que existieran unidades judicial en cada localidad, pero sobre todo era un necesidad en Capilla del Monte por su complejidad, al reclamo se le fueron sumando Intendentes.
Una respuesta que no fue respuesta
La respuesta llegó en el 2022 cuando se inauguró la Unidad Judicial Móvil que abarcaría desde Huerta Grande hasta Capilla del Monte, la intención fue dar una solución política - judicial ante una creciente demanda de la ciudadanía con cuestionamientos a la Institución policial. Los puntos álgidos fueron los casos como el de Jorge Reyna y el femicidio de Cecilia Basaldúa aún no esclarecido, en este último los cuestionamientos fue la falta de perspectiva de género en los operadores judiciales y al personal de investigaciones.
En general el personal policial eran los encargados de tomar las denuncias y ejecutar las directivas de la fiscalía de Instrucción e investigar. Puntualmente los reclamos estaban relacionados a que “no se tomaban las denuncias” (especialmente en violencia de género), que muchas veces el mismo personal disuadía a las víctimas para realizarlas o eran revictimizadas; en otros casos las investigaciones no prosperaban y no se observaba un ambiente objetivo y confidencial.
Si bien estos reclamos son en todas las localidades, en Capilla del Monte se da una particularidad, hasta el día de hoy, hay acusaciones al personal policial de abusos y violencia institucional hacia algunos sectores sociales.
En cambio la Unidades Judiciales son atendidas por letrados que pertenecen al Poder Judicial de Córdoba, específicamente tiene comunicación directa con la Fiscalías de Instrucción de Cosquín. Dentro de sus múltiples tareas está la de formalizar las denuncias, aplicar las medidas necesarias para las investigaciones o medidas de protección a las víctimas y en casos complejos tienen la potestad de solicitar recursos para mejorar el funcionamiento del sistema de denuncias e investigaciones.
Una unidad judicial móvil sin recursos y sin soluciones
En diferentes momentos quedó claro que a pesar de las buenas intenciones, son necesarios recursos humanos y económicos, es cierto que en Punilla la población creció y de la misma forma, los delitos y las violencias en nuestros territorios, pero la principal preocupación es que es hay una única persona a cargo de esta Unida Judicial Móvil.
La consecuencia es que sigue siendo, el cuestionado personal policial quienes siguen tomando la denuncia y están a cargo de las respuestas, es decir más allá que hay una persona controlando o direccionando, en el fondo poco ha cambiado el proceso que deben vivir las víctimas de delitos.
Algunas situaciones que ponen el foco en la Unidad Judicial Móvil
En el caso de la desaparición un joven en Villa Giardino, buscarlo dependía de dicha Unidad Judicial Móvil, diez dias sin resultado, pero cuando el expediente es trasladado a la Unidad judicial de La Falda, al siguiente día se encuentra el cuerpo del joven en un lugar donde había sido rastrillado, poniendo en duda para la familia y amigos la capacidad de coordinación y búsqueda, quedando la sensación de que no está claro al día de hoy la circunstancia de la muerte.
En Huerta Grande, a una vecina le robaron su moto, la sorpresa fue al enterarse por vecinos y redes sociales que “esta persona andaba en mi moto en un barrio de La Falda, como si nada”. Decidió hacer una ampliación de la denuncia con una testigo pero nunca se la convocó. No fue poca la indignación y la impotencia de la damnificada cuando se enteró, casi un mes después de la denuncia, que el ladrón la estaba vendiendo. En medio del descreimiento al sistema judicial, la victima planteaba “estoy tratando de comprar mi moto porque sé que no va a pasar nada, me han dicho que uno de los ladrones es hijo de un personal municipal y otro es familiar de un personal policial”
Mientras que en el Paraje Escobas, Comuna de Charbonier, a una Cooperativa de trabajo, le robaron dos paneles solares que abastecían la energía a una bomba de riego, este es un proyecto de producción de verduras y hortalizas. El daño es irreparable en lo económico y social para varias familias, como ellos mismos explican “fue el sacrificio de meses de trabajo en la tierra y se ve vulnerado por este hecho” ya que del uso de los paneles dependían sus cosechas. Ahora además se sabe que están ofreciendo en venta los paneles y los vecinos cooperativistas nada pueden hacer y menos esperar de la investigación.
En otro caso, una familiar de una persona con “muerte de etiología dudosa” de Capilla del Monte, que tiene testigos para ampliar la percepción del desenlace de su ser querido, no puede conseguir hablar con el responsable de la Unidad Judicial Móvil para plantearles las novedades o preguntarle sobre la causa. Si bien en general se dice que se lo encuentra en la Comisaria de La Cumbre, cuando ella se ha presentado nunca está, y le explican que están en otras localidades, asimismo en la comisaria de Capilla del Monte nunca saben cuando podría llegar o adonde estaría, tampoco preguntan.
Sin poder ubicarlo la gente se cansa y no tiene recursos para moverse de un lugar a otro para ejercer su derecho a hablar sobre sus dudas, pedir información, sumar testigos o promover nuevas pruebas que las mismas personas o familiares investigan por su cuenta.
Conclusíon
Está claro que una persona nada puede hacer ante semejante demanda, tomando tantas localidades y sin recursos humanos reales; por lo que la iniciativa de calmar los reclamos por la inseguridad y la búsqueda de la verdad ha sido contra producente.
Generando un malestar social que va en aumento, obligan a las personas y familias a buscar otras estrategias en los territorios para poder conseguir sus cosas; y en otros casos más graves, los lleva a endeudarse con abogados para constituirse como querellantes, en un deseo de garantizar una investigación objetiva o al menos alguna respuesta.
Por último agrego que según el Observatorio de Seguridad y Convivencia de Córdoba, coloca a Punilla entre los primeros puestos en cantidad de denuncia de los delitos (no violencia familiar), sin embargo me consta que muchas personas sienten que es una perdida del tiempo realizar la denuncia, por lo que las estadísticas de dicho Observatorio sobre nuestro departamento no serian del todo la realidad.
Si le sumamos que tenemos una sola Fiscalía Multifueros, el pronóstico en Punilla centro-norte no es nada alentador, en todo caso la respuesta de una procuración de justicia parecería se termina definiendo en las redes sociales.