Luego de la protesta en las puertas del IOSFA La Falda, el día martes 6 de enero, por despidos, se realizó una asamblea con el personal en donde se fueron pensando estrategias para seguir reclamando la urgente reincorporación de los y las trabajadoras despedidos.
En estos momentos hay 140 personas vacacionando en el hotel, que está ubicado en la Av. Ferrarini en la base de las montañas, siendo que la plaza es para 300 personas, quienes en caso de que decidieran llegar a la ciudad a descansar, no habría suficiente personal para atenderlos ya que desde hace un tiempo vienen despidiendo personal.
Los trabajadores salientes ha sido remplazado, desde hace unos años por “soldados voluntarios” que están instruidos para enfrentar una hipótesis de conflicto en el país, pero son llevados a los hoteles para hacer tareas de mantenimiento.
A pesar de las distintas gestiones realizadas por el gremio, aún no hay respuesta, poniendo en debate la posibilidad de que se eleve el conflicto. También es importante decir que un Suboficial Mayor, amenazó a una trabajadora para que no se sume a la protesta, situación que fue denunciada en la Unidad Judicial de La Falda por la victima y acompañada por la Delegada María José Peñaloza.
A nivel nacional el panorama es muy poco alentador para las familias y desde la Asociación de Trabajadores del Estado – ATE vienen denunciando que el “IOSFA, es la tercera obra social más grande del país, comenzamos el año con una noticia brutal: el 30 de diciembre de 2025, alrededor de las 18 hs, compañeras y compañeros de distintas provincias empezaron a recibir notificaciones de despido sin ningún tipo de explicación ni fundamento.
Entre las personas despedidas hay trabajadores con discapacidad, madres sostén de hogar y compañeros con hijos con discapacidad. Muchos de ellos y ellas tienen más de 12 años de antigüedad, e incluso una trabajadora de farmacia con 26 años de servicio, cuya familia depende exclusivamente de ese ingreso para poder vivir.
Mientras tanto, IOSFA arrastra una deuda superior a los 200 mil millones de pesos, generada durante la gestión del ministro Petri. Hoy la obra social se encuentra sin designaciones claras de autoridades desde el 10 de diciembre, y la “solución” que encuentran es despedir trabajadores que percibían salarios de entre $450.000 y $550.000”. Es decir por debajo de la línea de indigencia. “Mientras tanto, los funcionarios responsables de generar esta deuda cobran más de 4 millones de pesos mensuales”
Seguiremos de cerca los acontecimientos porque hay promesas de seguir despidiendo personal y es realmente angustiante perder un trabajo, aunque mal pago porque no hay fuentes de trabajo en la zona.
María Karina Lucero