Por: Luciano Lussello / Redacción Ecos de Punilla
Hay hombres que no solo habitan un lugar, sino que lo traducen. Nicolás Heredia fue, para el Valle de Punilla, ese traductor incansable. Con su partida el pasado 28 de octubre de 2025, la región perdió a un periodista de raza, pero su visión —esa que nació entre cerros y redacciones— hoy inicia una nueva etapa.
Un compromiso con la verdad y el paisaje
Nico no entendía el periodismo como un negocio, sino como un servicio. A sus 70 años, mantenía la curiosidad intacta de quien publica su primera nota. Ecos de Punilla no fue solo un diario digital; fue su manera de conectar a los vecinos, de darle voz a lo que sucedía en cada rincón del departamento y de defender la identidad de nuestra tierra.
El futuro de un sueño
Hoy, 3 de enero de 2026, abrimos un nuevo capítulo. Este sitio se renueva tecnológicamente, adaptándose a los tiempos actuales, pero manteniendo la columna vertebral que Nico le dio: independencia absoluta y amor por la profesión.
Es importante que nuestros lectores sepan que esta nueva etapa de Ecos de Punilla nace desde el afecto y la memoria:
* Sin pautas comerciales: Este diario no se vende. Se mantiene como un espacio libre, tal como Nico lo hubiera querido.
* Tecnología al servicio del legado: Aprovechamos las herramientas digitales modernas para que el mensaje de Nico llegue más lejos y se vea mejor que nunca.
* Archivo vivo: Este espacio servirá también para preservar sus mejores crónicas y su pensamiento.
Seguir caminando
Nico nos enseñó que la información es el eco de un pueblo. Mi tarea ahora, como su amigo y tecnólogo, es asegurar que ese eco no se apague. El diario cambia su piel, se vuelve más moderno y dinámico, pero su alma sigue siendo la misma: la de un hombre que amó a Punilla hasta el último día.
Gracias, Nico, por marcarnos el camino. Seguimos informando, como vos nos enseñaste.