miércoles 19 de enero de 2022 - Por Luciano Lussello

NUESTRO FUTURO EN PUNILLA DEPENDE DE NUESTRO PRESENTE

Siempre hablamos y soñamos en un futuro mejor. Pero nuestro futuro depende de lo que hagamos hoy en nuestro presente. ¿Pero sabemos qué hacer para que ese futuro cuando llegue no nos deje afuera? ¿Sabemos cómo hacer para que sea un futuro con trabajo, mejor salud, mejor educación y más democrático? Es decir un porvenir de bienestar ¿Entendemos para dónde va el mundo de la tecnología y cómo nos afecta en nuestra vida diaria? En este y en próximos artículos trataré de responder estas preguntas y de expresar mis ideas y mi visión del futuro en base a mi experiencia como tecnólogo y emprendedor tecnológico y social. De cuál debería ser el camino que debería tomar (desde mi humilde opinión y experiencia) el Valle de Punilla para tener un porvenir de bienestar, un futuro que valga la pena ser vivido, justificaré con ejemplos dichas ideas y que mejor que decir es hacer.

Para que se entiendan mis conceptos debo aclarar que soy alguien de la tecnología, que le apasiona la política porque creo que cuando hacemos tecnología, las decisiones tecnológicas que tomamos tienen consecuencias políticas, es indispensable tener una conciencia política a la hora de hacer tecnología y en mis 46 años lo único que he visto que ha transformado a la sociedad, a la gente, que le ha mejorado la vida, que le ha expandido su conocimiento, que le ha dado oportunidades y que la a conectado con el mundo es la tecnología… no la política. Es importante remarcar que la tecnología nunca es el factor determinante, la misma tecnología puede ser usada para construir distintos tipos de sociedades, el peligro es que el sistema político NO ENTIENDE que esta ocurriendo, no intenta entenderlo y no trata de tomar el mando y dirigir esto hacia el camino correcto. Las corporaciones más poderosas que están dando forma a nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos están fuera de la esfera política. Incluso en los últimos 20 años el cambio más importante del mundo que afectó a las vidas de todos fue la aparición de Internet, esto supuso muchas decisiones importantes, temas como la privacidad, la seguridad, el mercado laboral, etc. temas que no fueron parte de las decisiones políticas.

Dentro de 10 años la Inteligencia Artificial podría dejar sin trabajo a millones de personas, nadie sabe cómo será el mercado laboral en 20 años, incluso hoy en día no sabemos que enseñar a los niños en las escuelas, ya que no sabemos qué tipos de trabajos habrá en el 2040, aun así no escuchamos a ningún político hablar de esto, y los que lo hacen es de oportunistas, hablan sin contenido, sin planificación, sin entender. Saben que los ciudadanos están preocupados por el futuro, pero como políticos no hacen nada por tomar las riendas de ese futuro.

El historiador Israelí Yuval Noa Harari explica que de la misma manera que ocurrió con la revolución industrial en el siglo XIX que creó la clase obrera urbana, el proletariado y gran parte de la historia política y social del siglo XX giraba entorno a esta nueva clase trabajadora, en el siglo XXI las nuevas tecnologías podrían crear una clase INÚTIL, y gran parte de la historia política y social del siglo XXI podría tratar sobre esta clase NO trabajadora, la clase inútil.

Sin embargo no es parte de los debates políticos, debemos comenzar a hablar sobre estos temas seriamente desde ya, desde ahora y debemos convertirlo en un tema político.

Históricamente, en el pasado un mundo que cambiaba lentamente, las experiencias del pasado eran lo mejor para predecir el futuro. Entendías el pasado para poder proyectar el futuro. Hoy el mundo actual cambia cada vez mas rápido y el apego a ciertas practicas del pasado te condenan al fracaso. Por eso debemos hacer una proyección y planificación a 15 años. Cada decisión que tomemos hoy debe ser pensada para el futuro que viene. Debemos dejar de pensar a corto plazo y debemos concatenar las ideas y proyectos hacia el bien común y dejar de perder oportunidades como sociedad.

Un informe publicado por el Banco Mundial en 2016 (clickear Aquí para ver el informe) clasificó a los países en función de qué porcentaje de los empleos van a ser reemplazados por computadoras o robots en los próximos 20 años.

Argentina lidera ese ranking con el 64,6% de trabajos reemplazables y la pregunta lógica es ¿Por qué? Y la respuesta es porque el ranking mezcla dos cosas, los tipos de trabajos que tenemos, cuan reemplazables son y el otro es el ritmo de adopción tecnológica del país. Cuando cruzas estos dos factores quedamos expuestos y ahora con la pandemia de Covid-19 todo esto se aceleró 5 años. Por esto son tan importantes las decisiones políticas que se tomen hoy tanto en orden Nacional, Provincial y Municipal, debemos pensar que los nuevos puestos de trabajo que se generen no sean de los que van a desaparecer a corto plazo. Está claro que el proceso de reconversión será el más traumático de todos los vividos hasta ahora y esta transición es también una oportunidad, al liberar mentes y mano de obra que pueden reasignarse a sectores de mayor rentabilidad y cubrir demandas que el propio desarrollo tecnológico va generando a su paso.

En los próximos artículos seré más específico en cada tema (trabajo, salud, educación, discapacidad, ambiente, economía, etc.) y explicaré la GRAN OPORTUNIDAD que tiene el Valle de Punilla y que tenemos que saber aprovechar como región.