Nuestro Patrimonio

Por Myriam Matheu


Días atrás, en esta hermosa localidad de La Falda, hemos usado repetidas veces la palabra PATRIMONIO...

Pero qué es Patrimonio?

El Patrimonio Cultural, tangible e intangible, es lo que nos conecta con nosotros mismos y los demás, porque es nuestro ADN como sociedad.

Es el reconocimiento "común" de un bien "común". Un elemento simbólico que representa lo que somos, lo que nos otorga identidad, pertenencia, orgullo. Es lo que, a lo largo del tiempo, hemos heredado a través de la memoria colectiva, de las expresiones culturales, de la creatividad arquitectónica, y pone de manifiesto quiénes somos.

Todos tenemos esa imagen de la belleza en la que nos reconocemos, es por eso que ningún lugar es igual a otro, del mismo modo que ningún ser humano es igual a otro. Es un suceder de hechos, costumbres, manifestaciones artísticas y construcciones que otorgan fisonomía, modos de vida, paisaje, imágenes visuales que nos llevan a cada lugar con un abrir y cerrar de ojos.

El Patrimonio Arquitectónico, es la coexistencia de la ciudad misma dentro de la naturaleza, a través de la arquitectura, lo tangible. Es un valor material de algo espiritual, porque es la expresión de seres que eligieron este lugar y no otro, para manifestar su ingenio, su arte y nos lo heredaron para que lo cuidemos, protejamos, valoremos, aprendamos y lo demos a conocer, precisamente porque esto da Sustento a una ciudad y a la vez es su Sustentabilidad. Es lo que genera curiosidad, siendo el disparador de viajes, recorridos guiados, paseos, excursiones, es la base para manifestaciones artísticas, gastronómicas, etc., a través del Turismo, potenciando la actividad económica de hoteles, posadas, restaurantes, teatros, bares y demás.

La innovación potenciando el pasado nos lleva a un futuro de mayor riqueza en todos los sentidos, el de pertenencia, el de personalidad y el de empredimiento, generando mayor calidad de vida para todos.

La historia de un lugar solo se recupera a través de la memoria, pero la memoria es frágil, y el Patrimonio nos ayuda a no olvidar.

Destruir nuestro Patrimonio, es como destruir todo el árbol familiar, es como destruir quienes somos. Las personas tienen futuro, porque tienen pasado y ese es el valor fundamental del Patrimonio.

No hay Presente sin un Pasado, sin saber quiénes somos no hay posibilidad de Ser hoy en todos los sentidos... y no hay Futuro sin este Presente, de nuestra responsabilidad en lo que hagamos hoy dependerá el futuro.

Y uno se pregunta qué puedo hacer como ciudadano solo? Poco...Pero cuando uno se reúne con más personas en un objetivo común, los resultados se ven y hoy más que nunca hay tantas herramientas para mostrar, evidenciar, hacer conocer el Patrimonio de una ciudad, porque no se puede valorar lo que no se conoce, proyectar y sobre todo reprogramar cómo queremos Ser, cómo queremos Vivir, cómo queremos mostrarnos y qué queremos brindar a los demás.

Y eso precisamente es lo que dejamos como sociedad a las generaciones venideras.

Es un derecho que tenemos los que sentimos Pertenencia, y a la vez es nuestra responsabilidad, evitar que quienes no sientan eso, lo destruyan sin más.

Las leyes del estado son importantísimas en esto, pero lo es más, la voluntad de las personas del lugar, porque son las encargadas, de verdad, de proteger y cuidar.

Es en estos casos, donde lo privado se acopla y engarza con lo colectivo. Es la conciencia ciudadana, impulsando las decisiones municipales, el mejor camino para una buena gestión local del Patrimonio, mucho más de lo que se pueda hacer a nivel estatal porque es uno mismo protegiendo lo suyo.

Nunca es tarde para despertar....

Myriam Mathieu