Debate por la preservación del Patrimonio Histórico faldense

“No a la demolición”


En el marco del debate abierto por la preservación del patrimonio histórico arquitectónico de La Falda, en este caso de la propiedad ubicada en Av. Edén 1003/1011, la que tiene en proceso, ante el Concejo Deliberante, un pedido de demolición por excepción -aun existiendo una ordenanza que lo impide junto a un medio centenar de edificios que superan los 50 años de antigüedad- vecinos de distintos barrios se convocaron ante el edificio para mostrar su intención de resguardarlo.

Los participantes del reclamo alcanzaron una magnitud cercana al centenar portando pancartas relativas a la conservación del bien en consonancia con la expresión a viva voz de “No a la demolición”.

En la ocasión, la Presidente del Centro Vacinal Villa Edén, Adriana Czekalski, dio lectura a un documento donse se señalaba que “El abrazo simbólico es el nombre atribuido a una acción particular, utilizado cuando la manifestación atañe a la defensa de un espacio definido, normalmente de carácter público. El abrazo simbólico es una conducta que remite a una acción física que corresponde a un cuerpo social. Como parte del abanico de demostraciones afectivas, el abrazo es vital durante cada etapa del desarrollo humano, desde la infancia hasta la tercera edad. Para los dos años ya tenemos la capacidad de abrazar y besar. Por lo tanto, el símbolo del abrazo tiene poder emocional y comunicativo. Un poder sociocultural y afectivo que contiene una alusión simbólica como herramienta de protesta.

Nosotros somos los brazos de un cuerpo simbólico, envolviendo un espacio que requiere protección y resguardo.

Estas acciones conjuntas nos demuestran de lo que somos capaces como ciudadanos responsables, ejerciendo nuestra voluntad de participar en temas inherentes a nuestra hermosa y particular ciudad. Es muy satisfactorio trabajar en estas instancias dentro de nuestra disponibilidad de tiempos, porque es la manera de avanzar en temas cotidianos e importantes que en un contexto individual resultarían difíciles de encaminar y fácil de desalentarlos. Como una más de este grupo de trabajo, me siento muy feliz de lo que venimos efectuando y de las numerosas personas que se siguen sumando a este compromiso adquirido”

Para proseguir agradeciendo a los asistentes e instándolos a “seguir trabajando y defendiendo la identidad de La Falda, o sea nuestra identidad y por todo lo que ella implica”.


Por su parte, Walter Ceschi, como vecino y activista de la causa, definió sentirse satisfecho con la convocatoria, agregando que “esta acción, cuanto al edificio en sí, son un símbolo de valores que deben ser protegidos”.

Entre los asistentes se identificaron a autoridades y miembros de diferentes organizaciones ciudadanas.