Memorias de un protagonista


Quizás pasaron cuarenta años, casi toda una vida, creo que podríamos ver guerra en aquella época donde tuvimos grandes necesidades de hambre, frío y contención, con lo que todo implica una guerra.

Recuerdo que ese momento había terminado el colegio Técnico y que había tenido que pedir prórroga para hacer el servicio militar obligatorio.

Cuando nos incorporaron en Córdoba un 31 de enero de 1982 no me imaginaba que iba a cambiar mi destino y mi vida para siempre, luego de tres días nos llevaron en avión a Comodoro Rivadavia, allí nos separaron por especialidad o por oficio y en mi caso por Técnico Electricista Electromecánico con algunos conocimientos en radio comunicaciones. Por tal motivo me llevaron a la "compañía comando", antes ser comandos estaba referido a estar en una especialidad y pertenecer a un sector de organización, hoy ser comando es ser un especialista en quitar vidas.

Y si estos cuarenta años me sirvieron en otras cosas para darme cuenta que seamos nosotros los que veamos a nuestras Islas integrada a nuestro País, pero si los alumnos puedan seguir llevando viva esa llama y que le puedan contar a sus hijos o nietos que ellos conocieron a veteranos de la Guerra de Malvinas y que por eso siguieron con la causa, pero ya no desde un conflicto bélico como sucedió, sino desde una instancia democrática más evolucionada en donde haya más respeto, más diálogo, más comprensión, más humanidad para no caer en enfrentamientos bélicos tan injustos como innecesarios.

También observé que todavía seguimos luchando como si fuera ayer.

Días atrás me encontré con alguien muy caro a mis afectos y me dijo: "Loco no puede ser que hace 40 años que termino la guerra vas a cumplir 60 años y sigas luchando ante las injusticias de nuestro País."

Gerardo “Gery” Guzmán

Veterano de Malvinas