La presencia de Manuel Belgrano y Mariano Moreno, ante los desafíos de una saludable convivencia


“Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la independencia y de la libertad.” M. Belgrano, 27 de febrero de 1812.


Procuro, en lo posible, como “notero” en Ecos desde hace algunos años, que no esté ausente mi forma de ver y pensar, respecto de la vigencia del legado de quienes con patriotismo, valor y convicciones revolucionarias, forjaron nuestra independencia como nación.

Esto acontece en esta Latinoamérica en la que cada avance en el camino de la independencia nacional y social contra los antiguos invasores y modernos neocolonizadores, está fuertemente condicionada por lo que en su momento M. Belgrano señalaba como enemigos exteriores e interiores.

No es el 20 de junio, la fecha en que fallece derrotado por la enfermedad y una incomprensible desatención por parte de quienes fueron sus compañeros de armas, lo que inspira estas líneas. Sí lo es un 27 de febrero de 1812 cuando, ante las baterías "Libertad" e "Independencia", hizo jurar a sus soldados el pabellón con los colores de la escarapela que distinguió a los revolucionarios de mayo de 1810. Tenía el mandato de dirigirse inmediatamente hacia el norte para hacerse cargo de un ejército desmoralizado tras la derrota de Huaqui; emprende la marcha sin enterarse del rotundo rechazo por parte del Triunvirato, que le pretendía imponer que siguiera utilizando la insignia del virreinato.

Es en San Salvador de Jujuy donde nuestra Bandera es bendecida y enarbolada, desde los balcones del Ayuntamiento. Por delante debía cumplir una misión en la que era mucho lo que se jugaba, de lo cual era totalmente consciente. Todavía estaba fresca la despiadada represión en el Alto Perú por parte del ejército realista de Goyeneche, contra el movimiento revolucionario encabezado por Murillo un año antes de nuestro Mayo de 1810. Sabía a qué se exponían él y sus soldados y no dudó en asumir el enorme compromiso, aun teniendo presente, la debilitada y desunida situación en que se encontraba la naciente nación.

La historia dirá que este abogado, con profundas ideas económicas de avanzadas para su época, como “el de la tierra para quien la trabaja”, o “de oposición a la concentración en pocas manos de la misma” o “contra los monopolios que ahogaban el desarrollo industrial y comercial”, cumplió con creces, sin dejar de lado duras derrotas, con el ideario que compartía con el General San Martín, de liberar al continente del oprobioso yugo colonial.

El ideario de Belgrano tiene plena vigencia en el momento actual, en este mundo con guerras, hambre y una grieta profunda que pone en duda nuestra condición de humanos: según la organización OSFAM, (emprendimiento desde la Universidad de Oxford contra el hambre), el modelo económico neoliberal permite “que cada 33 horas una persona pasa a ser billonario y un millón de personas caen en la pobreza”. Una pobreza acompañada de encarecimiento especulativo de los alimentos, en manos de un grupo internacional de empresas monopólicas, al igual que de la energía, mientras inmensas sumas de dinero se derivan a la carrera armamentista.


Ese modelo se traslada descarnadamente a nuestro país, que en circunstancias inéditas de un impagable endeudamiento por parte de un previo gobierno neoliberal, de préstamos multimillonarios que no fueron utilizados en beneficio de la sociedad y que además, nos impone leoninas condiciones procurando que no podamos desarrollarnos independientemente. Lo hacen con controles trimestrales por parte del FMI y una complicidad política, judicial y mediática que impiden una mejora en la equidad social y una menor pobreza, a pesar de un aumento apreciable del empleo privado registrado, de la actividad industrial e incluso del turismo nacional, algo que nos viene beneficiando a los vecinos de este Valle de Punilla.


El precio local de los encarecidos alimentos, impuesto por el monopolio local, “remarcador” vergonzante de los mismos, nos expone a una crisis alimentaria y social de gravedad, siendo nuestro país uno de los principales productores de nutrientes del mundo. Se les está condicionando seriamente el presente y el futuro a nuestra niñez y adolescencia.


Las crisis económicas, la inequidad social, el no acceso oportuno a un sistema sanitario y derechos protectores de la niñez, acentúan el riesgo de que los conflictos familiares previos terminen en actos de violencia con niños y niñas como víctimas.


Y sabemos por experiencias epidemiológicas que por cada víctima de una violencia extrema contra la niñez, se ocultan muchas más que en forma oculta la están padeciendo, dañando su salud y trasladando el modelo de abuso, maltrato, negligencia o acoso al sistema educativo. También a nivel escolar se ha apreciado un incremento del Bullyng o intimidación entre pares en el contexto educativo. El actual Pte. de la Sociedad Argentina de Pediatría, Rodolfo P. Moreno, en un documento reciente señala que: “Existe un incremento de la violencia intrafamiliar contra niñas, niños y adolescentes, siendo el maltrato físico y el psicológico, seguido de la violencia de género, la negligencia y la desatención o el abuso sexual, las tipologías más frecuentes”.


Afortunadamente, hubo un fuerte repudio a declaraciones de oportunistas en política, que proponen no sólo la libre comercialización de órganos para transplantes, sino también la libertad de comprar y portar armas. Y lo hacen a horas de otro de los habituales atentados en escuelas de EE.UU., con 18 niños y 2 maestros acribillados por armas de asalto que un adolescente portaba. Un joven que aparentemente no pudo superar las consecuencias de las violencias infanto-juveniles padecidas, incluyendo el Bullyng. Recordemos lo acontecido en Carmen de Patagones en el 2004, con Junior, matando a 3 de sus compañeros con el arma de su padre.

Considero que las mezquindades de todo tipo deben dejarse de lado ante la urgencia de cuidar la infancia, mejorando la equidad social, achicando la brecha entre incluidos y excluidos en los sistemas de salud y protección de los más vulnerables. La democracia es la base de las garantías de los derechos de la infancia y no de una barrera para acceder a éstos, y jamás un medio por el cual los enemigos internos o externos de nuestro saludable desarrollo como nación, privilegien sus egoístas intereses.


Y hablar de democracia desde Ecos de Punilla es hablar de una historia de periodismo independiente y plural, no apolítico, donde se puede denunciar a quienes obstruyen la labor investigativa, persiguen o llegan a asesinar a periodistas. Lo decimos a pocos días de un nuevo aniversario de la Gazeta de Buenos Aires, la voz de la Primera Junta que nos gobernó, fundada por Mariano Moreno, quien por enfrentar al poder conservador de su época murió envenenado en alta mar: “hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego. Se anticipaba el costo de atreverse desde el periodismo a defender la verdad.

Menciono a continuación entonces algunos de los héroes actuales de esa profesión.

Sebastián Moro, periodista argentino de Página 12: torturado y asesinado por los golpistas bolivianos contra el Gobierno legítimo de Evo Morales, mientas cubría los sucesos de noviembre de 2019. ¿Tendría la información de la complicidad del gobierno de Macri con los golpistas?

Shireen Abu Akleh, la periodista palestina, de 50 años, asesinada mientras cubría la incursión del ejército israelí en el campo de refugiados de Jenin, en Cisjordania. Trabajaba como reportera para el canal satelital Al-Jazeera.

Jamal Khashoggi, columnista del Washington Post ejecutado y descuartizado, en octubre de 2018, en el interior del consulado saudí en Estambul por miembros de los servicios de seguridad de Arabia Saudita.

Julian Assange, encarcelado en Gran Bretaña y amenazado de extradición a los EE.UU.por su denuncia en Wikileaks de los aberrantes crímenes y torturas perpetrados por ese país en Irak. Ahora su futuro y su vida dependen del Ministerio del Interior de ese país.

Al menos 24 periodistas y defensores de derechos humanos fueron asesinados en Latinoamérica en enero de este 2022, según Amnistía Internacional. Colombia fue el país más letal para los activistas, con 13 muertos, y le sigue México con 4 este primer mes del año.

Falta bastante para que según el pensamiento belgraniano América del Sur sea untemplo de la independencia y de la libertad”.

No hacen honor a la condición de Periodistas quienes, contratados por la empresa Vicentin, denunciada por un gravísimo fraude al Estado (a todos los argentinos), según el fiscal criminal de instrucción en Rosario Miguel Moreno hacían lobby con medios como Clarín, La Nación e Infobae, con voces y rostros "influyentes en la opinión pública" para “lavarle la cara a la compañía”. Recuerdan los lectores: “somos todos Vicentin”.

El legado de Belgrano, de Moreno y de mucho de nuestro padres de esta nación, no puede ser otro que cuidar lo más preciado de nuestros pueblos, los derechos y libertades que con sacrificio se lograron y que tanto molestan a quienes desde poderosos bancos y “mentimedios” pretenden destruir, sin importarles el irreparable daño social a provocar.

Benjamín Malamud Lerner