A 40 años de una visita histórica

Anatoli Karpov en La Falda

Fue en la tarde del domingo 28 de febrero de 1982 que el doble Campeón del Mundo de Ajedrez, Anatoli Karpov, visitó La Falda para disputar una simultánea. Se cumplen hoy 40 años de aquel extraordinario acontecimiento para la ciudad serrana.

Por Néstor Pousa


La ciudad de La Falda como generadora de eventos para potenciar su casi única fuente de ingresos, el turismo, se destacó a lo largo de su historia por ser anfitriona de diversas celebridades. Es muy larga la lista de personalidades de la cultura, las ciencias, las artes, el deporte o la política que tuvimos el honor de conocer personalmente y que caminaron las calles de la ciudad.

Sin embargo, hay una que, sin temor a equivocarnos, se destaca por su trascendencia mundial, y es la del Gran Maestro Internacional y dos veces Campeón del Mundo de Ajedrez Anatoli Kárpov.

Una auténtica leyenda viviente del juego ciencia y uno de sus más encumbrados representantes ecuménicos, que visitó La Falda en una calurosa jornada de verano con el propósito de disputar un torneo de simultáneas enfrentando a representantes locales y de otras ciudades. Las “simultáneas de ajedrez” es un formato en el cual un gran maestro o campeón juega varias partidas a la vez contra jugadores de distintos niveles y generalmente por debajo del rango del maestro.

En 1982 era todo un desafío y a la vez un honor poder medirse contra el gran campeón nacido en Zlatoust, Rusia (por entonces la ex-Unión Soviética), aunque muy improbable poder conseguir un buen resultado enfrentando a quien se encontraba en pleno apogeo de su potencial ajedrecístico.

Karpov no vino solo, lo hizo acompañado por su esposa Irina y por el Gran Maestro Internacional Lev Polugaievski. Habían arribado a la Argentina para participar en Mar del Plata del “IV Torneo Magistral Internacional Clarín”, que se disputó en el Hotel Hermitage de aquella ciudad balnearia. Hacía tan solo dos meses que había logrado retener su corona mundial enfrentando al temible Víctor Korchnoi en Merano, Italia. Por tal motivo la visita a Argentina venía en plan de descanso y relajación, pero la agitada agenda en nuestro país no favorecería a esos planes.


Cronología de una jornada memorable. Aquel domingo 28 de febrero de 1982 se inscribiría en la historia como la primera vez que Karpov visitaba Córdoba, además del hecho excepcional de su llegada a La Falda, como producto de la gestión conjunta de las municipalidades de ambas ciudades y el aporte privado de Editorial Córdoba y Banco Feigin.

En una jornada que sería extensa y agotadora, ambos maestros luego de arribar en horas de la mañana al Aeropuerto Internacional Córdoba, serían trasladados hasta la zona céntrica de la capital cordobesa para disputar una simultánea en la peatonal de la calle Rivera Indarte ante la sorpresa de los transeúntes. Luego fueron transportados en un automóvil oficial hasta La Falda, en donde por la tarde de ese mismo día se realizaría este evento sin precedentes para la ciudad enclavada en el centro del Valle de Punilla.

La comunidad ajedrecista faldense agrupada en el “Círculo Cultural y de Ajedrez”, prestigiosa institución impulsora del juego ciencia en La Falda, esperaba ansiosa y con los brazos abiertos la visita de las dos eminencias. Para la competencia se acondicionó el salón de la confitería bailable “Bon Bai”, reconocido reducto de diversión nocturna de la región. Solo que en esa oportunidad la música estridente y las luces estroboscópicas serían reemplazadas por lámparas luz de día y un tenso silencio permitiría escuchar hasta el mínimo resoplo de respiración de los participantes que ocupaban cada uno de los tableros dispuestos en mesas ordenadas en forma de cuadrilátero por el cual el campeón, siempre de pie, se desplazaría para realizar sus movimientos.

Las crónicas detallan que Anatoli Karpov en La Falda enfrentó a 20 tableros (entre locales y de la provincia) sin poder ser derrotado. Solamente cuatro consiguieron tablas (empate): la recordada joven cordobesa y Maestra Internacional Edith Soppe, Omar Méndez; y los ajedrecistas locales Carlos Márquez (Campeón Argentino) y Tito Pousa. Los restantes 16 conocieron la derrota a manos del campeón del mundo.

En tanto que Lev Polugaievski enfrentó 25 tableros, ganando a veinticuatro y entablar solamente contra el juvenil Miguel Galván, representante del Club Alekhine de Córdoba.

Esa noche los maestros y sus acompañantes pernoctaron en La Falda invitados por el Gran Hotel Nor-Tomarza y al mediodía siguiente, previo a emprender el regreso, fueron agasajados con un almuerzo junto a autoridades e invitados especiales en el mismo emprendimiento hotelero.

“En este paraíso no me gana nadie”

Para conocer algunos entretelones de la visita del Campeón del Mundo Anatoli Karpov a La Falda, entrevisté a dos personas que tuvieron vinculación directa con el evento y ellos me ayudaron a reconstruir esta fascinante historia ocurrida hace 40 años. Uno de ellos es Héctor Pécile, que cumplía funciones como Secretario de Gobierno del Comisionado Municipal Don Victorio Bonelli, fue el encargado de transportar a la comitiva rusa desde y hasta la ciudad de Córdoba. Con Karpov venía su esposa, además de Polugaievski y un traductor que realizaba la doble misión de custodio personal.

Héctor recuerda la humildad y simpatía de los grandes maestros soviéticos y de la esposa del campeón. Particularmente destaca el pesado traje de lana espigado que lucía Karpov, más apropiado para la Siberia que para el tórrido verano cordobés, y que Anatoli portaba sin siquiera inmutarse, ni exudar una sola gota de transpiración. “Un personaje que se me quedó prendido en el corazón por ser un tipo muy atento”, evoca Pécile.

En tanto Pascual Strazza, quien fue Secretario de Turismo durante aquella administración municipal, se encarga de destacar la determinante gestión del Dr. Jorge Argentino Vivas, presidente del club de ajedrez faldense, ya que por su amistad con el Gran Maestro Internacional Miguel Najdorf se logró concretar la llegada de Karpov a La Falda, que a priori parecía un imposible. Pascual quiere que se mencione también a Roberto “Beto” Moretto y Alfredo Gysin como “alfiles” destacados en esta partida que además del acontecimiento histórico, proporcionó a la ciudad de quince días de publicidad en los principales matutinos de circulación nacional.

Curiosamente a Karpov le había sido siempre esquivo el triunfo en los torneos magistrales de Argentina. El indiscutido campeón se excusaba argumentando que el bullicio de Mar del Plata y Buenos Aires no le permitía la necesaria concentración. Strazza recuerda que en una recorrida por La Falda y traductor mediante, el ruso afirmó que: “Si los torneos se jugasen en un paraíso como La Falda, no me gana nadie”.